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sábado, 27 de julio de 2013

Krasny Bor 1943, Diorama División Azul. Wehrmatch 250 Spanish Volunteers Division.

Este Febrero pasado se ha cumplido el 70 aniversario de la batalla de Krasny Bor, en la que tropas de la División Azul, defendieron los alrededores de Leningrado frente a varias divisiones soviéticas que intentaban romper el cerco que sobre esta ciudad, mantenía el ejército alemán. Por ello, me decidí a montar un pequeño diorama a modo de homenaje a estos combatientes que lucharon en el "infierno ruso".
He partido de dos kits, uno de Dragon, específico de infantería de la División Azul y otro de Zveda, de un cañón contracarro Pak 36 con sus sirvientes. Ambos son de muy buena calidad, (nunca había trabajado con Zveda y me ha sorprendido gratamente su acabado). Además he incluido un viejo Opel Blitz de Italieri que tenía de un antiguo montaje de mi hermano Raúl para usarlo como chatarra.
El diorama esta hecho sobre poliuretano, usando las técnicas que aprendí en el  X Concurso - Exposición de ACAM en Astillero, con tierra real colada, y pegamento Gravel and Sand de AK. La nieve esta hecha con bicarbonato sódico y los árboles están elaborados con raíces de aspecto bastante realista.
He usado la técnica de desconchado para la cubierta del Pak 36 y los cascos, hecha con una esponja. Para ello, hay que tener en cuenta, que es mejor aplicar después el color que se supone que va debajo.
Cuelgo algunas fotos, a la espera de terminar esta entrada con las definitivas y comentar un poco más sobre la División y la batalla de Krasny Bor.


Se puede observar el desconchado, como apliqué primero el color de base, el gris del que iba pintado originalmente, y posteriormente el blanco que se pintaba a mano para el invierno ruso, la apariencia no es exáctamente la que buscaba pero al final con los toques de óxido quedó bastante aceptable.


En cuanto al Opel Blitz, como ya estaba bastante deteriorado, me limité a darle una capa muy diluida de negro mate con el aerógrafo y sobre ella, lavados con colores ocre, simulando óxido y algunos goterones.
El aspecto definitivo del diorama, es este y lo conseguí espolvoreando primero la tierra colada y luego la nieve, aplicando el pegamento Gravel and Sand con un gotero sobre cada parcela que iba cubriendo.


La escena representa la acción del soldado Antonio Ponte Anido, de la 3ª Cía. de Zapadores del Capitán Aramburu Topete,  por la que recibió una Cruz Laureada de San Fernando a título póstumo, al destruir un carro de combate T-34 sovietico, que hacía fuego sobre una "Isba" o puesto médico de campaña, con total desprecio por su propia vida, lanzándose con una mina sobre el carro, resultando este destruido y él fallecido, tras alcanzarlo una ráfaga de ametralladora y no poder alejarse de la explosión. Además, en la escena aparece un miembro del 250 Grupo de Sanidad Militar, en homenaje al Comandante médico Federico Torrecillas Leal de Ibarra, abuelo de mi amigo Raúl y que combatió en Rusia, del que hablaré más adelante.

Miembro del grupo sanitario 250 con un subfusil de origen soviético PPsh-41 muy valorado entre los combatientes por su resistencia y gran capacidad del cargador.
Posición de una batería contracarro Pak 36 de 3.7 mm, del batallón de artillería contracarro. Estos cañones eran incapaces de atravesar el blindaje de los carros T-34. A estas alturas de la guerra era un arma completamente obsoleta.
El soldado Ponte Anido, de la 3ª Cia de Zapadores listo para saltar de la trincheras con las minas tellermine  en las manos. Los posiciones de resistencia se formaban con restos de varias unidades de ahí la diversas procedencia de sus integrantes.
Miembro del 250 grupo de exploración, también armado con una ametralladora de origen ruso Degtyarev DPM, valorada por su resistencia y el poco calentamiento de su cañon, pese a su baja cadencia de tiro y baja capacidad del cargador. Viste un gorro de piel con el escudo de la Falange muy típico de estas unidades.

La batalla de Krasny Bor

El 10 de Febrero de 1943, se produce en los arrabales de Leningrado la mas sangrienta batalla en la que participó la División Azul. Sólo 5900 españoles, pobremente armados, hicieron frente a 44000 soviéticos repartidos en 4 divisiones, y apoyados por casi 100 carros de combate y unos 800 cañones.
La batalla se saldó con 1127 muertos, 1036 heridos y 300 prisioneros en las filas españolas y unos 12500 muertos y 1000 heridos en las filas rusas.

En Septiembre de 1942, la 250º División de Voluntarios Españoles,conocida como División Azul (Blau División en alemán) de Agustín Muñoz Grandes, se traslada a reforzar el cerco de Leningrado, encuadrándose en el XXIV cuerpo de ejército alemán que mandaba Lindemann, relevando a la 121ª división alemana, ocupando sus búnkers y posiciones a lo largo de 17 kilómetros en una línea que va desde Alexandrovka a Krasny Bor, a lo largo del ferrocarril que une Moscú con Leningrado.
El general Muñoz Grandes instala su puesto de mando en Pokroskaia y revisa cuidadosamente su sector. Una llanura pantanosa que cruzan los ríos Slavianka e Ishora que van a desembocar al Neva; un tupido bosque que rodea las poblaciones ocupadas ahora por los soldados españoles. Un total de 14.600 voluntarios españoles quedan desplegados en el frente de Leningrado, aproximadamente un tercio del total de la División Azul es destinada a este frente. Tras meditar su situación decide fortificar sus posiciones dada la proximidad del enemigo.
A mediados de Diciembre, Muñoz Grandes es ascendido a Teniente General, por lo que entrega el mando de la División al General Emilio Esteban Infantes y regresa a España.

La noche del 9 a 10 de Febrero, los mandos son avisados de que se espera un ataque importante, y se escucha ruido de carros de combate, y óredenes de mando en ruso, los soldados españoles se preparan para la batalla.
Se trata de la preparación de la Operación Estrella Polar, para poder dominar tanto la carretera como el ferrocarril que comunican Moscú y Leningrado, pretenden quebrar el frente en el sector de unión entre españoles y alemanes, avanzando la 43ª División sobre la línea férrea, destruyendo a la División Azul y abriendo una brecha hasta Krasny Bor. La eliminación del grueso de las fuerzas españolas quedaba a cargo de las divisiones 63ª y la 45ª del Ejército Rojo.
La 72ª División forma el ala más occidental del ataque, con el objetivo de alcanzar las alturas de Putrolovo para desde allí llegar al río Ishora por su ala izquierda, mientras que la derecha, una vez sobrepasada la carretera, giraría hacia Krasny Bor envolviendo la segunda línea española. Una vez eliminada la resistencia, avanzarían hacia el sur evitando las impenetrables masas boscosas y girando luego hacia el este para así romper el cerco de Leningrado en la conocida como operación Arco Iris. Para ello contaban con más de 33 000 hombres en la madrugada del 10 de Febrero.

A las 6:40 de la mañana, comienza un brutal ataque de artillería soviético (no menos de 700 piezas sobre un frente de 5 km) contra las líneas españolas. El fuego de artillería duró más de dos horas, y fueron disparados decenas de miles de proyectiles de artillería, con una cadencia aproximada de un disparo cada 10 segundos por cada pieza. Al cesar la artillería, comenzaron las pasadas de la aviación soviética para eliminar puntos aislados que pudieran haber resistido el ataque artillero. La Luftwaffe no llegaría para dar apoyo a las tropas españolas.
Tras la preparación artillera para el ataque, cuatro divisiones soviéticas de infantería (las 43ª, 45ª, 63ª y 72ª), con un total de 44 000 hombres, apoyadas por el 31º y 46º Regimientos acorazados que comprendían casi 100 carros de combate entre KV-I y T-34 dos batallones de cañones anticarro con piezas ZIS de 76 mm, la 35ª Brigada Motorizada y las 34ª y 250ª Brigadas de Esquiadores se lanzan, escalonadamente, contra las maltrechas líneas españolas que defendían un total de 5900 soldados, castigadas por la intensa y densa barrera artillera.
Los soviéticos esperaban que el bombardeo de artillería hubiese destruido las posiciones enemigas, avanzando de frente sobre el sector del cerco defendido por los voluntarios españoles. El avance se produjo por cuatro líneas de penetración con una división en cada una, topándose con serias dificultades. El ataque de artillería había derretido la nieve, convirtiendo el campo de batalla en un barrizal, quedando empantanados los blindados. Los españoles, abrumados por la superioridad soviética, salen de sus agujeros e intentan reagrupar los restos de las unidades supervivientes, fortificando posiciones en los cráteres que han producido los obuses para hacer frente al ataque soviético.
A media mañana, los soviéticos habían perforado el frente por tres sitios, pero las debilitadas compañías de voluntarios españoles seguían resistiendo a duras penas, sin que la 4ª División SS Volkspolizei pudiera auxiliarlas, pues debía aguantar para hacer frente a una previsible embestida rusa. Los voluntarios luchan hasta el final, sufriendo los estragos hechos por los francotiradores soviéticos que se cobran la vida de más de 121 hombres.
Con el objetivo de evitar el envolvimiento del resto de la División, se establece una posición defensiva paralela al río Ishora con tres centros de resistencia, una vez estabilizado el frente el 21 de febrero. Para ello se cruza el río, estableciendo una cabeza de puente. Se logra ocupar Staraia Misa en plena noche, siendo recuperada tras un fuerte ataque soviético.
Mantener la orilla occidental del Ishora cuesta unas 30 bajas diarias. El último asalto se registró el 19 de marzo y costó 80 bajas más. Desde entonces la actividad va disminuyendo hasta quedar reducida a escaramuzas sin importancia.

Después del fracasado asalto soviético, el frente sólo retrocede 3 km en algún sector, pero el cerco sobre Leningrado no se rompe. El mando soviético ordenó a sus fuerzas pasar a la defensiva y el frente queda estabilizado por un año, fracasando la operación Estrella Pola
Se producen 2252 bajas españolas (1125 muertos, 91 desaparecidos y 1036 heridos) en un solo día. Otras 1000 se sumaron en los días posteriores, pero se logra detener el avance haciendo fracasar la ofensiva soviética y produciendo unas 16 000 bajas al Ejército Rojo. Cerca de 300 españoles cayeron prisioneros, fueron interrogados por sus propios compatriotas, ex-republicanos que luchaban en el ejército rojo, que les trasladaron la impresión de los mandos soviéticos ante tan enconada resistencia.


Durante la batalla se produjeron incontables actos de heroismo, oficiales como el Capitán Losada, pidiendo fuego artillero sobre su propia posición, defensas numantinas de posiciones completamente rodeadas como la del capitán Huidobro. Por ello fueron concedidas numerosas condecoraciones, destacando las Cruces Laureadas de San Fernando del soldado Ponte Anido y el Capitán Huidobro, ambos fallecidos en combate y el Capitán Palacios Cueto, que sobrevivió once años en un gulaj en Siberia tras caer prisionero.

El Soldado Antonio Ponte Anido


Nació en La Coruña en 1920, de profesión escribiente y procedente del Regimiento de Ingenieros número 8, estaba adscrito a la compañía ciclista de zapadores. Ya había combatido en la guerra civil, en la que fue herido y recibió dos cruces, y era un veterano en Rusia, pues había hecho la campaña desde sus inicios, habiendo resultado herido seis meses atrás. Ahora se juega la vida, o la sacrifica, pues sabe a lo que se expone, en beneficio de sus compañeros heridos. 
De acuerdo con el informe redactado después por el jefe de la División, el soldado Ponte, viendo que resultaban infructuosas las tentativas de paralizar la marcha de un carro T-34 que amenazaba con destruir un deposito de explivos y una "Isba", decide salir de su refugio y en un gesto de valor y abnegación coge una mina T, cuyas caracterísicas conoce perfectamente, y con ella se dirige al carro de combate, colocándola debajo de la cadena. La explosión de la mina inutiliza al tanque, pero siega la vida del soldado. 

El Comandante médico Federico Torrecillas Leal de Ibarra.




A la espera de más datos, puedo decir que el abuelo de mi amigo Raúl, nació en Almería, en torno al año 1900, era un oficial médico curtido en Africa, especializado en estomatología (y probablemente odontología), es destinado en Larache y más tarde en Canarias, desde donde se une al bando nacional enseguida, siendo de los primeras tropas franquistas en cruzar el estrecho para tomar el control de la España peninsular. Es gravemente herido en 1938, por lo que se le concede la Cruz de Sufrimientos por la patria.
Se le aplica la ley "Varela" en 1940 por lo que es apartado del servicio activo, probablemente debido a las secuelas de las heridas sufridas durante la guerra civil.
Posteriormente se alistó en la División Azul, pasando en Rusia la campaña de 1941 y 42,  con destino en los Hospitales de Riga y Koningsberg, siendo repatriado en Agosto de este último año, y en teoría, destinado al Hospital del Mar en Valencia, pero ahí se pierde su pista.
A falta de confirmación, es el oficial que aparece en la segunda fila con gorra de plato.


Si en el frente os encontráis a un soldado mal afeitado, sucio, con las botas rotas y el uniforme desabrochado, cuadraos ante él, es un héroe, es un español..." Jürgens, General de Artillería, Comandante General del XXXVIII Cuerpo de Ejército de la Wehrmacht en su libro "La División de Voluntarios españoles”